La demanda de información, la cantidad de nuevos usuarios con conexión a internet y por ende el procesamiento de datos, crece a un ritmo exponencial en todo el mundo. El internet de las cosas, la computación de alto rendimiento (HPC – High Performance Computing), Inteligencia Artificial (IA), los servicios en la nube y el Edge Computing, entre otros, están demandando un alto procesamiento de datos en tiempo real, lo que requiere potentes servidores.
Los racks de tecnología informática son vitales en cualquier infraestructura tecnológica moderna, ya sea un centro de datos, una empresa o simplemente una sala de servidores. Esta vitalidad los hace blanco de numerosas amenazas (físicas y digitales) por lo que requieren la implementación de adecuados protocolos de seguridad.
Configurar un ambiente estable, donde la temperatura y humedad no fluctúen es crucial para asegurar el funcionamiento óptimo de los servidores. Variaciones constantes de humedad y temperatura afectan el rendimiento de los dispositivos electrónicos, acelerando su desgaste y por ende el surgimiento de fallos técnicos.
Los servidores por su tecnología, consumo eléctrico y funcionamiento continuo generan gran cantidad de calor. No disipar adecuadamente este calor puede producir sobrecalentamiento, desgastes y por ende fallos en los equipos o en el peor de los casos hasta incendios. El trabajo continuo a altas temperaturas reduce la vida útil de los dispositivos electrónicos, provoca roturas e interrupciones no planificadas, afectando la calidad del servicio.
Un rack de servidores es una estructura diseñada y construida para usarse en entornos dónde se necesita contar con diferentes dispositivos tecnológicos de información y comunicación. Con una estructura metálica, ayudan a mantener los equipos informáticos seguros ante manipulaciones no autorizadas, interferencias electromagnéticas, fluctuaciones de temperatura y daños físicos.
Toda compañía que maneje información o haga uso de redes de comunicación cuenta con centro de datos (grande o pequeño) para el almacenamiento seguro de su información. Una de las tareas más complejas existentes en estas organizaciones es garantizar el funcionamiento estable y seguro de estos centros de datos, siendo uno de los aspectos más críticos asegurar una refrigeración eficaz de los mismos.